martes, 19 de mayo de 2015

Educación y Enseñanza
por Carlos Mestayer

“Pan y mantequilla”, “tornillo y tuerca”, “huevo y gallina”, “hombre y mujer”, existe un vasto número de contrapartes en nuestra vida cotidiana.  Aunque en la mayoría de los casos uno y otro conceptos existen y se sostienen por sí mismos, la mayoría concordaremos que juntar estas contrapartes generalmente resulta mejor, más conveniente o inclusive más poderoso. Educación y aprendizaje son disciplinas que deberían coexistir en armonía como parte integral del desarrollo humano.  Aunque  conceptualizamos el aprendizaje como el proceso cognitivo e individual de desarrollo de destrezas y adquisición del conocimiento,  es indiscutible el beneficio que ofrece la facilitación por parte de un profesional diestro para aplicar herramientas y fomentar el proceso de aprendizaje.

Decimos que “fomentar” probablemente sea el mejor término  cuando comprendemos que el aprendizaje es un proceso cognitivo individual.  Sería maravilloso acceder al conocimiento en el mejor estilo de las películas de ciencia ficción en las que a los personajes se les alimenta con módulos de datos necesarios para la ejecución de alguna destreza como por ejemplo volar un helicóptero.   En la vida real sin embargo, el aprendiz se ve forzado a involucrar sus sentidos y establecer complejas conexiones entre el mundo exterior, sus sentidos y el “almacenaje” ulterior de información y destrezas en la corteza cerebral.

Ese almacenaje resulta ser el producto de un proceso personal en cuyo desarrollo se llevan a cabo miles de intentos de prueba y error en los que el individuo requiere de la experiencia en sus diferentes etapas de desarrollo cognitivo.  Debemos hacer aquí la diferenciación entre la memorización, a veces mal llamada aprendizaje, y la interiorización plena de conocimientos a partir del entendimiento y la experiencia.

Es en el proceso de interiorización en el que el educador debe tener un papel dinámico a través de las diferentes herramientas que lo faculte para inspirar, modelar, guiar, intervenir, corregir e instruir, es decir involucrarse en el proceso de desarrollo cognitivo de sus estudiantes.  Están posible para un educador alimentar de conocimientos la mente de otro individuo como lo es cambiar su estatura a placer.  Es  en ese entendido que la aventura de educar y aprender se convierten en retos formidables.


Un punto de vista meramente descriptivo se puede decir que el proceso de aprendizaje puede llevarse acabo a través del acercamiento al mundo como una herramienta para el desarrollo cognitivo. Es indispensable, sin embargo agregar la asertiva y vital presencia del educador como contraparte para potenciar, agilizar y humanizar el aprendizaje.  Hay un compromiso inherente entre el tornillo y tuerca para sostener una estructura, la gallina y su huevo a fuerza de instinto perpetúan la especie. Igualmente debe existir un pacto para regir la tensión que se crea entre quien aprende y quien enseña, en última instancia el progreso de la humanidad depende de esa tensión.

7 comentarios:

  1. Estimado Carlos, un gusto saludarlo. En esta semana 2, con gusto adjunto algunos puntos, bajo la lupa del pensamiento crítico.

    1. Comparto con usted que la educación y aprendizaje coexisten en armonía. Educar es la acción que lleva a una persona a enseñar lo que sabe para que otra aprenda. Aprender por su parte, es la activación de la cognición del individuo donde éste asimila lo que entiende y comprende y con ello genera nuevo conocimiento. Esa armonía debe imperar, ya que una es la acción y la otra la consecuencia de dicha acción.
    2. Cuando menciona el involucramiento de los sentidos en el aprendizaje, no es necesario remontarse a la ciencia ficción, ya que el aprendizaje requiere del uso de los 5 sentidos y con ello la percepción. Todo lo que almacenamos en la memoria y que es parte del aprendizaje, comprende el uso de la cognición y los sentidos, ya que el cerebro es un conjunto de conexiones y todas entran por los sentidos. Tal vez aquí difiero un poco con su postura.
    3. Totalmente de acuerdo en que el aprendizaje es personal/individual, pero también es colectivo y de equipos colaborativos, es decir, trabajar en equipos permite un aprendizaje más rico y más cuando los integrantes del grupo comprenden que el trabajo no es REPARTIR LA TAREA, sino construirla conjuntamente. Entonces, hay aprendizaje en equipos? Mi respuesta es… sin duda!, así que el aprendizaje hoy día, lo veo en dos rutas: la personal y la grupal.
    4. La palabra compromiso pienso que es la clave y como muy bien lo indica, tornillo y tuerca juntos forman la fuerza, el sostén! Y en el aprendizaje, el docente y el estudiante es lo que conforman el concepto educación y aprendizaje. Esa forma metafórica de explicar los vínculos entre las cosas, son un perfecto ejemplo de que la educación es un proceso constante donde siempre intervienen quienes enseñan y quienes aprenden.

    Saludos, Kattia Chacón

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    1. Muchas gracias por su enriquecedor aporte compañera. Muy de acuerdo con sus comentarios al respecto del aprendizaje en su punto 3. Desde mis perspectriva el trabajo grupal es una herramienta que ofrece la oportunidad de desarrollar destrezas individuales que luego se conjugan en articulados resultados de aprendizaje colectivo.

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  2. Saludos Carlos. Tengo que admitirle que me encantó la forma en la que escribió el post. Comparto al 100% que aprender y educar son parte de esos complementos indivisibles que pueden coexistir y armonizarse dentro del individuo.

    Muy probablemente es tarea de todos el entender que ambos procesos no pasan de forma aislada.

    Recientemente en un curso que estaba llevando de Flipped Learning (Aula Invertida) con la Red Laureate, proponían un ejemplo que sostiene su teoría, que es la validación de aprendizajes por pares o como la teoría se conoce "peer instruction". Esta teoría plantea que quien aprende es maestro a la misma vez y puede enseñarle a otro desde la explicación del propio juicio crítico. Un asunto muy simbiótico. Le regalo este link al respecto: http://mazur.harvard.edu/research/detailspage.php?rowid=8.

    Sólo difiero, con mucho respeto, en una cosa: me parece que el aprendizaje no es un asunto de índole netamente individual. En efecto surgen cambios del ámbito personalísimo, pero también la misma sociedad aprende de forma colectiva cosas o comportamientos que influyen en el aprendizaje individual. Mucho de esto es lo que explica Jung al agregarle a la estructura psíquica freudiana el tema del inconsciente colectivo. Sólo se lo dejo como una idea para enriquecer su post.

    Es un gusto leerle. Saludos.

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    1. Compañero, gracias por contribuir a mi enriqueciemiento. Probablemente mi aproximación al aprendizaje se enfocó solamente a un ámbito micro. Por supuesto en el macro podemos evidenciar aprendizaje colectivo e histórico. Gracias por el artículo, lo leeré con detenimiento y por su comentario de Jung, es una avenida en la que la teoría de los arquetipos me pone a pensar en la colectividad del aprendizaje.

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  3. Estimado Carlos,

    Le comparto a continuación, algunos comentarios personales sobre su escrito.

    1. Al leer su aporte, concluyo que el objetivo principal de proceso educativo debe ser el de formar individuos capaces de vivir plenamente mediante el disfrute, la creación y la trascendencia desde el aquí y para el ahora. Por lo tanto, creo importante que al individuo no debe educársele en y para la repetición. Es decir, que se requiere como parte de su aprendizaje significativo, que por sí mismo pueda descubrir su poder de acción, de creatividad y por ende, de independencia crítico-creativa. Adicionalmente a los elementos mencionados, me gustaría mencionar que el individuo requiere desarrollar como complemento tanto sus sentimientos, valores, así como su autonomía personal.
    2. Encuentro sumamente importante que recalque el perfil desde una posición más “real” del docente, ya que como bien lo apunta González (2007), entre los aspectos más significativos de la práctica docente para el proceso educativo es que ésta contribuya a la asimilación de los conceptos, enfoques y esquemas que requiere construir el estudiante, permitiendo una mayor comprensión de todos aquellos factores contextuales que intervienen en su práctica y además, que implique el desarrollo de nuevas perspectivas para la renovación e integración de los nuevos tópicos y contenidos dentro de las propuesta curriculares. Aunado a lo anteriormente expuesto, Sancho (2001) enfatiza en que una práctica docente pertinente, permite la mejora y eleva la calidad de las competencias de enseñanza.

    ¡Felicitaciones por su escrito!

    Saludos cordiales, Jean Carlo Durán.


    Referencias:

    González, R. (2007). La investigación en la práctica educativa: Guía metodológica de investigación para el diagnóstico y evaluación en los centros docentes. Ministerio de Educación.
    Sancho, J. M. (2001). Docencia e investigación en la universidad. In Educar (41-60).

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  4. Estimado Carlos; Veo que escribes un bonito ensayo, donde de manera bastante literaria, casi poética diría yo, describes algunas de las características y relaciones entre el aprender y enseñar. Eso está muy bien pero si le incorporas algunas citas o resultados de investigación que refuercen tus ideas, complementen tus afirmaciones o inclusive que profundicen en esa interesante y compleja relación que se da entre el aprender y educar. Y es que investigaciones educativas, los estudios más recientes de las neurociencias o las síntesis de especialistas como psicólogos, sociólogos, pedagogos etc, incorporados a tu ensayo le darían un valor adicional a tu lindo escrito.
    ¿Qué te parece?
    Saludos
    Prof. Mayela

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  5. Completamente de acuerdo profesora. Se me sale un poco la vena artística al escribir. La investigación es una avenida en la que sigo aprendiendo y creciendo. Muchas gracias por el comentario.

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