Una Caja de Herramientas para el Educador
Por Carlos
Mestayer. Docente universitario
Cotidianamente
en todos los salones de clase del planeta se plantea preguntas. Más allá de la dialéctica académica
los docentes también los docentes nos planteamos interrogantes como por
ejemplo: ¿realmente estoy enseñando a mis estudiantes lo que lo que necesitan
para la vida?, ¿Con los contenidos curriculares que debo cubrir será posible
orientar a mis estudiantes a la comprensión y pensamiento crítico y creativo?,
¿están aprendiendo mis estudiantes solamente un proceso de memorización sin
frutos prácticos? Tengo la certidumbre
que hay muchísimas más interrogantes que los educadores nos planteamos al
vernos retados con la presente era de inmediatez de la información impulsadas por las tecnologías de
comunicación. Ante un escenario en el
que el sistema educativo mundial se está quedando corto para atender a las demandas
sociales, políticas y económicas de nuestros días es que le ofrezco, con todo
respeto, una práctica caja de herramientas que espero potencie su labor
estructural educativa, esta caja o metodología es conocida como Educación para
la Comprensión (EpC) y creo firmemente que puede contribuir a formar nuevas generaciones de
estudiantes pensantes, críticos, creativos, colaboradores y seguros.
La
educación para la comprensión vio su nacimiento a partir de la interacción y
continua investigación de especialistas en materia educacativa y psicológica que
fundaron el proyecto Zero en la Universidad de Harvard, su principal precursor
es el Dr. Howard Gardner. Rápidamente
esta metodología ha encontrado su nicho en múltiples escenarios educativos internacionales desde la educación preescolar
hasta prestigiosos centros de educación superior como Yale, Purdue y Notre Dame. La EpC lejos de ser una metodología
completamente nueva o innovadora plantea la organización lógica, amplificada y sistematizada de herramientas
que los educadores han utilizado por generaciones de una forma instintiva y con
mayor o menor exactitud y resultados.
El propósito de la EpC es ofrecer
al educador y al estudiante un amplio escenario educativo en el que el
epicentro es la comprensión como tal y que se circunscribe a la adquisición de
destrezas de pensamiento crítico-lógico que amplía el rango de aproximación a conceptos
multidiciplinarios en los que el estudiante se acerca a una educación relevante
y de su interés (solo ese aspecto ya va siendo ganancia en nuestra labor educativa).
La
memorización ha sido uno de los elementos más exaltados el sistema educativo tradicional,
sin embargo los educadores nos venimos enfrentando con un cambio de paradigma
al respecto de la inmediatez de la información con el acceso tecnológico a dispositivos
inteligentes personales que están a disposición de nuestros dedos (¿para qué
recordar la fecha de la independencia si puedo consultarla?). Propongo que nuestros reestructurados
paradigmas deberían enfocarse en el entendimiento de la información como primer
paso para poseerla. Tina Blythe, autoridad académica en educación afirma que hay
una marcada diferencia entre saber y comprender.
Concretamente
el marco teórico de la EpC comprende un grupo de ámbitos a implementar en
nuestra ya establecida currícula. Iniciamos con los tópicos generativos que que son temas centrales a varias materias o
disciplinas. Estos tópicos animan la participación del estudiante y nos permitirá
descubrir qué les resulta interesante, accesible y de su inspiración al extremo
de dedicar tiempo y mente para, eventualmente, establecer múltiples conexiones en
variadas disciplinas y perspectivas. Un
buen punto de partida para establecer tópicos generativos se iniciará con una
tormenta de ideas en las que los educadores consideraremos las conexiones que
nos interese enfocar entre esas ideas,
entre más enlaces tengamos para una idea, mejor candidata será para convertirse en un tópico
generativo. Por ejemplo para una clase
de idioma extranjero un buen tópico generativo sería “Cómo la lengua inglesa es el producto y
refeljo de la historia, idiosincracia e identidad de el Reino Unido”.
Seguido de
los tópicos generativos llega nuestra
segunda herramienta, los desempeños de
comprensión que no distan mucho de nuestras actividades tradicionales de
educación. El giro que ofrece un
desempeño de comprensión tiene que ver con que las actividades que llevemos a
cabo en clase demuestren que el estudiante están entendiendo lo que queremos
que aprenda exigiéndoles la interacción desde diferentes perspectivas que ellos mismos consideren o que nosotros proveamos en un esfuerzo por
guiar el proceso de pensamiento creativo.
Volviendo al ejemplo de la clase de inglés, podemos hacer un análisis
contrastivo (a partir de datos, hechos históricos y costumbres sociales) que
explique desde un punto cultural porque el inglés es una lengua
inminentemente de estructuras pasivas a
diferencia del español que es una lengua activa.
De la mano
con los desempeños de comprensión tenemos la tercera herramienta que consiste
en la evaluación diagnóstica continua, interesantemente la evaluación diagnóstica no
tiene tanto que ver con nuestros modelos de evaluación tradicionales sino más
bien en la realimentación continua que reciben los estudiantes de sus propios
compañeros y del profesor facilitador en
la mejora y manejo de sus rangos de comprensión. La
realimentación bien orientada irá mejorarando y afinando esas destrezas que nos
propusimos nutrir como desempeños de comprensión. La evaluación diagnóstica continua es probablemente
la herramienta nos que exigirá mayor inversión en términos de tiempo por parte
del docente, pero implementada con éxito
rendirá dividendos exponenciales en nuestra labor educativa.
La cuarta
herramienta o ámbito en nuestra caja de herramientas es un llavero de metas de comprensión. Las metas de comprensión tiene una función
más inductiva en la que debemos formular
los aspectos más importantes que nuestros estudiantes deben aprender de una
unidad. Más allá de entender que
Inglaterra y sus colonias hablaban inglés,
el estudiante se beneficiará de saber que la idiosincracia del imperio británico durante el siglo XIX y su formidable poderío económico-colonial levó a la lengua inglesa a convertirse en una “lingua franca” que sigue vigente como sistema predilecto de
comunicación internacional después de casi dos siglos.
Habrá
quienes arguyan que estas cuatro herramientas básicas de la EpC se vienen
usando de forma más o menos metodológica o inclusive instintiva. La particularidad de esta caja estriba en la
armonización implementación de una metodología educativa que inevitablemente
conduce a los estudiantes a un proceso pedagógico creativo y que generará
competencias de pensamiento crítico y flexible entre muchas otras. Para poder crear primero necesito
entender, las actividades educativas que me acercan a experiencias y múltiples aproximaciones traducidas
en aspectos que me son relvantes y con los que me identifico me genera comprensión más allá de la muchas veces estéril memorización.
Imagine el potencial de esta caja de herramientas contribuyendo a la construcción de destrezas que el
medio educativo, laboral y social global tienen en altísima estima como lo son la resolución
de problemas, la capacidad de análisis y síntesis, la inteligencia emocional y
el pensamiento creativo. Esta
metodología es de enfoque macrológico tal y como lo plantea R. Paul en su libro
Liderazgo Educativo, y como tal fomentará el pensamiento y auto educación de por vida.

Estimado Carlos,
ResponderBorrarAl inicio de su artículo, usted presenta unas de las interrogantes más cotidianas que como docente nos invaden durante nuestro ejercicio docente –al menos yo me las planteo con muchísima frecuencia.
Capturó mi atención, la forma tan asertada como usted nos presenta en modelo de la EpC y destaco de su pensamiento, que tal enfoque educativo más que tratarse de una metodología innovadora y más reciente, sobresale por su propuesta oranizativa, lógica y sistematizada que parte de las prácticas herramientas docentes más tradicionales y que de manera seccionada han resultado efectivas para lo procesos educativos durante décadas.
Difiero de sus pensamiento cuando resta importancia a la memorística como parte del proceso de aprendizaje. Esto porque en las disciplinas artísticas -sobre todo en la música que es mi disciplina- el desarrollo de la memoristica es de vital importancia, para ejecutar repertorio de suma dificultad, componer, dirigir una orquesta u agrupación musical, entre otras funciones de la disciplina donde esta es sumamente requerida. Es muy curioso lo que le comparto,porque imagino que usted pensará que el ejemplo de la música que le comento, puede ser la excepción a la regla, pero lo más fascinante es que -al menos yo- me convenzo cada día que la EpC, es el modelo perfecto para aprender música, sobretodo porque el estudiante únicamente aprende a través de la práctica continua, debe evidenciar su comprensión de lo aprendido de manera casi inmediata, debe monitorear su propio nivel de aprendizaje, requiere de una realimentación constante de parte de su facilitador y finalmente, debe desarrollar una memorística tremenda y rigurosa como parte de sus competecias profesionales. Es por ello que, -a manera personal-, la memoristica también es importante desde el contexto y el nivel que sea requerida. ¿Qué opina al respecto estimado?
Lo felicito por tan clara y puntual manera de exponer sus ideas y puntos de vista sobre el tema a estudio. Sin duda ha sido un gran placer haber reflexionado mediante su escrito.
Saludos cordiales,
Jean Carlo
Estimado compañero, muy interesante su artículo! Al parecer el común denominador es la resistencia a dejar la memorización de lado! y la verdad, tiene sentido cuando un docente está en su zona de confort. Le comentaba a Rosa, que puede ser exactamente la resistencia al cambio y a dar la oportunidad a los estudiantes de dar más y más de ellos, lo que creo que limita a un docente a la enseñanza tradicional.
ResponderBorrarSi ya estamos en un siglo de transformaciones y ya hay experiencias como ULACIT donde se han experimentado cambios importantes en los resultados con los estudiantes, por qué más bien no acercar a los colegas incrédulos a practicar la EpC. Me gustaría incluso, acerca a aquellos que aún utilizan exámenes a una clase nuestra para que sientan de cerca lo especial que se vuelve el aprendizaje cuando un estudiante reflexiona y argumenta. Tal vez, así cambiarían los paradigmas cerrados de muchos colegas.
Saludos,