miércoles, 10 de junio de 2015

Una Caja de Herramientas para el Educador

Por Carlos Mestayer. Docente universitario



Cotidianamente en todos los salones de clase del planeta se plantea  preguntas. Más allá de la dialéctica académica los docentes también los docentes nos planteamos interrogantes como por ejemplo: ¿realmente estoy enseñando a mis estudiantes lo que lo que necesitan para la vida?, ¿Con los contenidos curriculares que debo cubrir será posible orientar a mis estudiantes a la comprensión y pensamiento crítico y creativo?, ¿están aprendiendo mis estudiantes solamente un proceso de memorización sin frutos prácticos?  Tengo la certidumbre que hay muchísimas más interrogantes que los educadores nos planteamos al vernos retados con la presente era de inmediatez de la información impulsadas por las tecnologías de comunicación.  Ante un escenario en el que el sistema educativo mundial se está quedando corto para atender a las demandas sociales, políticas y económicas de nuestros días es que le ofrezco, con todo respeto, una práctica caja de herramientas que espero potencie su labor estructural educativa, esta caja o metodología es conocida como Educación para la Comprensión (EpC) y creo firmemente que puede contribuir a formar nuevas generaciones de estudiantes pensantes, críticos, creativos, colaboradores y seguros.

La educación para la comprensión vio su nacimiento a partir de la interacción y continua investigación de especialistas en materia educacativa y psicológica que fundaron el proyecto Zero en la Universidad de Harvard, su principal precursor es el Dr. Howard Gardner.  Rápidamente esta metodología ha encontrado su nicho en múltiples escenarios educativos  internacionales desde la educación preescolar hasta prestigiosos centros de educación superior como Yale, Purdue y Notre Dame.  La EpC lejos de ser una metodología completamente nueva o innovadora plantea la organización lógica,  amplificada y sistematizada de herramientas que los educadores han utilizado por generaciones de una forma instintiva y con mayor o menor exactitud y resultados.   El propósito de la EpC  es ofrecer al educador y al estudiante un amplio escenario educativo en el que el epicentro es la comprensión como tal y que se circunscribe a la adquisición de destrezas de pensamiento crítico-lógico que amplía el rango de aproximación a conceptos multidiciplinarios en los que el estudiante se acerca a una educación relevante y de su interés (solo ese aspecto ya va siendo ganancia en nuestra labor educativa).

La memorización ha sido uno de los elementos más exaltados el sistema educativo tradicional, sin embargo los educadores nos venimos enfrentando con un cambio de paradigma al respecto de la inmediatez de la información con el acceso tecnológico a dispositivos inteligentes personales que están a disposición de nuestros dedos (¿para qué recordar la fecha de la independencia si puedo consultarla?).   Propongo que nuestros reestructurados paradigmas deberían enfocarse en el entendimiento de la información como primer paso para poseerla. Tina Blythe, autoridad académica en educación afirma que hay una marcada diferencia entre saber y comprender.

Concretamente el marco teórico de la EpC comprende un grupo de ámbitos a implementar en nuestra ya establecida currícula. Iniciamos con los tópicos generativos que que son temas centrales a varias materias o disciplinas. Estos tópicos animan la participación del estudiante y nos permitirá descubrir qué les resulta interesante, accesible y de su inspiración al extremo de dedicar tiempo y mente para, eventualmente, establecer múltiples conexiones en variadas disciplinas y perspectivas.  Un buen punto de partida para establecer tópicos generativos se iniciará con una tormenta de ideas en las que los educadores consideraremos las conexiones que nos interese enfocar entre esas ideas,  entre más enlaces tengamos para una idea, mejor candidata  será para convertirse en un tópico generativo.  Por ejemplo para una clase de idioma extranjero un buen tópico generativo sería “Cómo la lengua inglesa es el producto y refeljo de la historia, idiosincracia e identidad de el Reino Unido”.

Seguido de los tópicos  generativos llega nuestra segunda herramienta, los desempeños de comprensión que no distan mucho de nuestras actividades tradicionales de educación.   El giro que ofrece un desempeño de comprensión tiene que ver con que las actividades que llevemos a cabo en clase demuestren que el estudiante están entendiendo lo que queremos que aprenda exigiéndoles la interacción desde diferentes perspectivas que ellos mismos consideren o que nosotros proveamos en un esfuerzo por guiar el proceso de pensamiento creativo.  Volviendo al ejemplo de la clase de inglés, podemos hacer un análisis contrastivo (a partir de datos, hechos históricos y costumbres sociales) que explique desde un punto cultural porque el inglés es una lengua inminentemente de estructuras pasivas a diferencia del español que es una lengua activa.

De la mano con los desempeños de comprensión tenemos la tercera herramienta que consiste en la evaluación diagnóstica continua,  interesantemente la evaluación diagnóstica no tiene tanto que ver con nuestros modelos de evaluación tradicionales sino más bien en la realimentación continua que reciben los estudiantes de sus propios compañeros  y del profesor facilitador en la mejora y manejo de sus rangos de comprensión.  La realimentación bien orientada irá mejorarando y afinando esas destrezas que nos propusimos nutrir como desempeños de comprensión.  La evaluación diagnóstica continua es probablemente la herramienta nos que exigirá mayor inversión en términos de tiempo por parte del docente,  pero implementada con éxito rendirá dividendos exponenciales en nuestra labor educativa.

La cuarta herramienta o ámbito en nuestra caja de herramientas es un llavero de metas de comprensión.   Las metas de comprensión tiene una función más inductiva en la que  debemos formular los aspectos más importantes que nuestros estudiantes deben aprender de una unidad.   Más allá de entender que Inglaterra y sus colonias hablaban inglés,  el estudiante se beneficiará de saber que la idiosincracia  del imperio británico durante  el siglo XIX y su formidable poderío económico-colonial levó a la lengua inglesa a convertirse en una “lingua franca”  que sigue vigente como sistema predilecto de comunicación internacional después de casi dos siglos.

Habrá quienes arguyan que estas cuatro herramientas básicas de la EpC se vienen usando de forma más o menos metodológica o inclusive instintiva.  La particularidad de esta caja estriba en la armonización implementación de una metodología educativa que inevitablemente conduce a los estudiantes a un proceso pedagógico creativo y que generará competencias de pensamiento crítico y flexible entre muchas otras.  Para poder crear primero necesito entender,  las actividades educativas que me acercan a  experiencias y múltiples aproximaciones traducidas en aspectos que me son relvantes y con los que me identifico me genera comprensión más allá de la muchas veces estéril memorización.  Imagine el potencial de esta caja de herramientas contribuyendo a la construcción de destrezas que el medio educativo, laboral y social global tienen en altísima estima como lo son la resolución de problemas, la capacidad de análisis y síntesis, la inteligencia emocional y el pensamiento creativo.  Esta metodología es de enfoque macrológico tal y como lo plantea R. Paul en su libro Liderazgo Educativo, y como tal fomentará el pensamiento y auto educación de por vida.

2 comentarios:

  1. Estimado Carlos,

    Al inicio de su artículo, usted presenta unas de las interrogantes más cotidianas que como docente nos invaden durante nuestro ejercicio docente –al menos yo me las planteo con muchísima frecuencia.
    Capturó mi atención, la forma tan asertada como usted nos presenta en modelo de la EpC y destaco de su pensamiento, que tal enfoque educativo más que tratarse de una metodología innovadora y más reciente, sobresale por su propuesta oranizativa, lógica y sistematizada que parte de las prácticas herramientas docentes más tradicionales y que de manera seccionada han resultado efectivas para lo procesos educativos durante décadas.

    Difiero de sus pensamiento cuando resta importancia a la memorística como parte del proceso de aprendizaje. Esto porque en las disciplinas artísticas -sobre todo en la música que es mi disciplina- el desarrollo de la memoristica es de vital importancia, para ejecutar repertorio de suma dificultad, componer, dirigir una orquesta u agrupación musical, entre otras funciones de la disciplina donde esta es sumamente requerida. Es muy curioso lo que le comparto,porque imagino que usted pensará que el ejemplo de la música que le comento, puede ser la excepción a la regla, pero lo más fascinante es que -al menos yo- me convenzo cada día que la EpC, es el modelo perfecto para aprender música, sobretodo porque el estudiante únicamente aprende a través de la práctica continua, debe evidenciar su comprensión de lo aprendido de manera casi inmediata, debe monitorear su propio nivel de aprendizaje, requiere de una realimentación constante de parte de su facilitador y finalmente, debe desarrollar una memorística tremenda y rigurosa como parte de sus competecias profesionales. Es por ello que, -a manera personal-, la memoristica también es importante desde el contexto y el nivel que sea requerida. ¿Qué opina al respecto estimado?
    Lo felicito por tan clara y puntual manera de exponer sus ideas y puntos de vista sobre el tema a estudio. Sin duda ha sido un gran placer haber reflexionado mediante su escrito.

    Saludos cordiales,
    Jean Carlo

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  2. Estimado compañero, muy interesante su artículo! Al parecer el común denominador es la resistencia a dejar la memorización de lado! y la verdad, tiene sentido cuando un docente está en su zona de confort. Le comentaba a Rosa, que puede ser exactamente la resistencia al cambio y a dar la oportunidad a los estudiantes de dar más y más de ellos, lo que creo que limita a un docente a la enseñanza tradicional.

    Si ya estamos en un siglo de transformaciones y ya hay experiencias como ULACIT donde se han experimentado cambios importantes en los resultados con los estudiantes, por qué más bien no acercar a los colegas incrédulos a practicar la EpC. Me gustaría incluso, acerca a aquellos que aún utilizan exámenes a una clase nuestra para que sientan de cerca lo especial que se vuelve el aprendizaje cuando un estudiante reflexiona y argumenta. Tal vez, así cambiarían los paradigmas cerrados de muchos colegas.

    Saludos,

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